Aunque a priori no pretendo escribir una diatriba contra Netflix sé que al final lo terminará siendo, pues el coloso de la distribución de contenido audiovisual de pago está provocando el abandono de las salas de cine y el aumento del caudal de las malas películas. Asimismo, Netflix se ha encargado de financiar producción fílmicas y series, por lo que el cine de calidad como lo conocemos está a punto de desaparecer. No creo esté anunciando algo nuevo, pues incluso los mismos jóvenes que disfrutan con Netflix saben muy bien que están remplazando el cine de verdad por el reduccionismo audiovisual que Netflix propone en su plataforma, el cual es casi todo fácil de digerir y sólo ostenta fines de entretenimiento.

¿Cómo podemos explicar que en Netflix no se encuentre disponible nada del cineasta Alfred Hitchcock? No sólo es inaudito, sino también lógico, pues las nuevas generaciones adeptas a la susodicha plataforma digital no pretenden consumir contenidos de alta significancia, por ende, descartar el cine de suspense de altura es necesario para no aburrir a los clientes. Netflix busca que su plataforma e interfaz sea entretenida, dinámica y actual, por lo tanto, se abocan a distribuir casi de manera exclusiva material fílmico o series creadas a partir de los años 2000 en adelante, cuya velocidad y ritmo de entretenimiento es tan alto como la cotidianidad actual misma. No culpamos a nadie por querer entretener, culpamos a los encargados de decir que Netflix es el hábitat ideal para los cinéfilos, ya que eso no sólo es un burdo sofisma, sino también da alas a Netflix para gobernar la industria cinematográfica a partir de la subyugación de las audiencias.

Si Netflix es capaz de controlar todo lo que vemos, cinematográficamente hablando, entonces estamos destinados a consumir los próximos años puro cine comercial a expensas del cine edificador que desde los años 70 se venía haciendo. Eso sí, se debe reconocer a Netflix que su plataforma ha supuesto la solución efectiva de la problemática de no ver una serie por falta de tiempo o de dinero, pues con una cuota mensual o anual puedes ver desde la comodidad de tu casa lo que se te antoje de su arbitrario catálogo. Los beneficios que propornciona una plataforma como Netflix son análogos a los beneficios que los servicios 24 h brindados por la empresa de cerrajeria profesional da para solucionar tus problemas sin ni siquiera tener que salir de tu casa.

El problema con Netflix ya está repercutiendo en los festivales de cine de mayor alcurnia, tal como sucede con el Festival de Cannes, donde la mayoría de películas presentadas están atravesadas por una corrección política insoportable y viciadas por el entretenimiento. Sin lugar a dudas está aportando muy poco en comparación a lo que nos quita, hablando en términos de cine, está claro.

Esperemos que los verdaderos cinéfilos del mundo se den cuenta de esa farsa que llaman Netflix y no dejen que sus gustos cinematográficos sean dominados por una transnacional con objetivos netamente lucrativos.