Ha recibido el premio honorífico Donostia 2016 en reconocimiento a toda una larga y fructífera carrera profesional. Y, llegaba Sigourney Weaver con un último trabajo, Un monstruo que viene a verme. Una película que se presentaba fuera de concurso en la que comparte reparto con Liam Neeson, Toby Kebbel y Felicicity Jones. Largometraje basado en el libro de Patrick Ness (que se ha encargado también del guion) y que narra la historia de un niño, su madre enferma y un monstruo que, como el título señala, le visita por la noche. Una película dirigida por Juan Antonio Bayona, director de Lo imposible y El orfanato.

Es el último de los trabajos de una actriz que no solo se ha ganado el respeto y la admiración de público, críticos y directores, sino que ha sido candidata al Oscar en tres ocasiones, por Gorilas en la niebla, Armas de mujer y la secuela de Alien. Solo tres películas de una filmografía amplísima.

Hija de un productor de televisión y una actriz, Sigourney Weaver (realmente Susan Alexandra Weaver) debutaba en el cine nada menos que de la mano de Woody Allen, lo hacía en Annie Hall, en un pequeño personaje. Su despegue llegaría de la mano de uno de los monstruos más famosos del cine. En 1979 encarnaba a la teniente Ripley en Alien y más adelante protagonizaría otras tres secuelas de la película.

Pero ha protagonizado infinidad de películas inolvidables y ha representado papeles de todo tipo. Desde su participación en los Cazafantasmas o Armas de mujer a su inolvidable interpretación de Diane Fossey en Gorilas en la niebla. Desde su papel como Isabel I de Castilla en 1492: la conquista del Paraíso al de Abducción. Sigourney Weaver ha demostrado ser una actriz con talento a la que no se le resiste ningún género.

Una carrera a la que aún le queda mucho por delante, porque a pesar de llevar 40 años trabajando como actriz, a Sigourney Weaver aún le quedan muchas fuerzas.